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Garín 258 años

La llegada a España de los Borbones provoca un incremento del uso de la seda, tanto en la indumentaria como en decoración de interiores, la sociedad en general se ve afectada por estas nuevas modas y los nobles españoles sustituyen los severos y austeros trajes y la decoración sobria de sus viviendas por las nuevas modas francesas.

Estos nuevos gustos, unidos a la exuberancia del estilo barroco, determinaron el florecimiento en Valencia de una próspera industria sedera que llegó a competir con las famosas sederías de Lyon, a las que finalmente ha terminado sobreviviendo.

La industria sedera valenciana se abasteció en buena medida de la materia prima que llegaba desde la vecina provincia de Murcia, en la que la cría del gusano de seda constituyó una de las más importantes actividades económicas del siglo XVIII.

El principal cliente de los productos de mayor calidad de esta industria sedera era la Iglesia. Catedrales, parroquias y conventos hacían en Valencia los encargos de los tejidos con los que posteriormente se confeccionaban las lujosas casullas, dalmáticas y demás ornamentos litúrgicos que hoy se pueden contemplar en los museos de arte sacro.

En este clima de gran desarrollo de las sederías valencianas inició su actividad D. Mariano Garín, matriculándose como aprendiz en el Colegio del Arte Mayor de la Seda el 21 de Abril de 1748, llegando a obtener el grado de maestro en 1764 y fundando su primer taller de tejidos de seda con el nombre de Mariano Garín.

Los tejidos más famosos que se elaboraron en los talleres Garín y por los que han alcanzado fama mundial son los espolines y los brocados.

Por brocado entiende el Diccionario de la Real Academia Española en la tercera acepción del término “Tela de seda entretejida con oro o plata, de modo que el metal forme en la cara superior flores o dibujos briscados.”

De igual modo, el Diccionario de la Real Academia Española define el espolín como “Tela de seda con flores esparcidas, como las del brocado de oro o de seda”.

También se usa el término espolín para referirse a la “lanzadera pequeña con que se tejen aparte las flores que se mezclan y entretejen en las telas de seda, o plata”.

El primitivo taller artesanal fundado por D. Mariano Garín se transformaría posteriormente en la más famosa fábrica de telares manuales para la elaboración de espolines y brocados de Valencia y las manufacturas textiles de Garín han venido surtiendo de esplendidos tejidos no sólo a España sino también a buena parte de Europa.

Entre los trabajos más destacados de las manufacturas “Garín” podemos mencionar la elaboración del tejido con el que se confeccionó una de las más ricas capas pluviales de Pío IX (Papa entre los años 1846 a 1878).

La tela presentaba un grado de complejidad tan elevado que nunca más volvió a tejerse. Tal fue la satisfacción del Pontífice que concedió a la fábrica el derecho a usar su escudo de armas.

A lo largo del siglo XIX, Catedrales, numerosos conventos y las más importantes iglesias hicieron encargos a la Fábrica “Hijos de Mariano Garín”. Actualmente pueden encontrarse piezas elaboradas en aquéllos años por esta prestigiosa fábrica en los Museos Catedralicios y Conventuales de toda España, destacando las piezas de esta procedencia que se conservan en algunos lugares como el Real Colegio del Patriarca de Valencia o la Catedral de Sevilla.

Durante el siglo XX, la fábrica recibió premios en diversas exposiciones y aunque amplió el negocio hacia otros sectores más comerciales, como el de las tapicerías, conservó la producción artesanal de brocados y espolines en talleres manuales.

Tras el paréntesis de la Guerra Civil en el que la producción hubo de reorientarse, destinándose los tejidos a la confección de uniformes para el Ejército y la seda a elaborar paracaídas para la Aviación, Garín retomó su actividad tradicional continuando hasta nuestros días.

En los últimos años deben destacarse importantes encargos civiles para la restauración del Palacio Real de Madrid o del despacho del Presidente del Senado, hallándose documentados también diversos encargos para la Casa de S.M. el Rey.

Fuente: "Seda, Oro y Plata en Valencia, Garín 258 años"